Fabricando una jardinera con palets


En este post vamos a hacer una jardinera para jardín o balcón utilizando trozos de madera desechada. En este caso son viejos palets que, de no haber sido reciclados por mi, su destino habría sido la quema. Ahora le vamos a dar una utilidad.

  

Dimensiones: (largo, ancho, alto)
100 x 35 x 50

Materiales necesarios:
  • 2 palets
  • Cola de carpintero
  • Clavos y Tirafondos
  • Tinte color
  • Barniz transparentes
  • Herramientas (ver lista al final)

 
La madera que vamos a emplear procede de viejos palets de obra. Para conseguirlos sólo necesitas ir a una obra y hablar con el encargado. Pídele algunos palets de los que ellos no van a retornar al fabricante. Estos palets son los que están más estropeados y puede que no podamos aprovechar todos los listones de madera.

En la mayoría de los palets, encontrareis dos tipos de listones, unos gruesos que hacen la función de separación verticial que dan la robustez a la estructura, y otros mas planos y delgados situados en la cara superior e inferior del palet. Estos últimos son los que usaremos para hacer nuestra jardinera. Necesitaremos al menos 15 listones (2 palets de doble cara).

Una vez que contamos con los palets procedemos al desensamblaje del mismo. Nuestro objetivo es extraer los listones de una pieza. Está operación es un poco tediosa al mismo tiempo que delicada. Si aplicamos demasiada presión sobre los listones los podemos destrozar. Mi recomendación es utilizar un martillo con saca clavos y mucha paciencia.

Debéis de evitar a toda costa que se queden clavos, grapas o fragmentos metálicos en los listones. A continuación sabréis el por que.


Preparación de los listones

Como ya os habréis dado cuenta, los listones de madera no están precisamente lisitos sino ásperos y deformados. Son palets de una obra y muy estropeados por el uso de toritos (elevadores de carga) y demás por tanto será necesario trabajarlos un poco antes de construir nada con ellos.

Empleando  el cepillo eléctrico rebajaremos muy levemente la superficie de los listones. Para ello usaremos la profundidad mínima que nos permita el cepillo. No puede haber ningún tipo de clavos ni piezas metálicas en la madera pues nos cargaremos las cuchillas del cepillo nada más rozarlos. Prestad mucha atención al respecto.

Cepillaremos sólo una de las caras; la que será la cara visible de nuestra jardinera.
Después haremos uso de la lijadora orbital para terminar de repasar las posibles imperfecciones del listón.

Igualaremos las dimensiones de todos los listones utilizando la sierra de mesa. Es muy probable que nos encontremos con listones con deformaciones severas. Esto puede darnos muchos problemas a la hora de ensamblar los listones. Lo mejor es descartarlos.

Bien, ahora ya está todo preparado para empezar a cortar y ensamblar.

Los medidas (en cm.)  de los cortes son:
- 4 listones de 100 x 11 x 1,5 
- 4 listones de 97 x 11 x 1,5
- 8 listines de 35,5 x 11 x 1,5

Estas medidas son aproximadas. Todo dependerá de grosor de los listones que encontréis y el tamaño de la jardinera.

Ensamblando los listones


Ya podemos cortar las maderas a las medidas concretas para armar la jardinera. Hay quien prefiere cortar todas las maderas y luego ensamblarlas, y a quien le gusta más ir cortando con forme ensambla.  En cualquiera de los dos casos, seguramente sea necesario hacer pequeñas correcciones durante el ensamblaje ya que las maderas no son precisamente de gran calidad.


Emplearemos cola de carpintero y tornillos para ensamblar los listones de la siguiente manera.
Uniremos los listones formando un rectángulo. En total realizaremos 4 rectangulos de idénticas dimensiones. Antes de seguir, dejaremos que la cola haga efecto, esto hará que la estructura sea más robusta.

Para darle un poco de gracia a la jardinera, vamos a añadir unas tiras de 1cm x 1cm. entre cada uno de los rectángulos. Haremos un marco en la parte superior de los listones pegada a la parte interior. Conseguiremos un efecto muy clásico e idóneo para una jardinera rústica. Los uniremos usando cola y clavos. Está operación la realizaremos en cada uno de los rectángulos, salvo en el superior ya que es donde coloramos un remate en el borde.

Ahora es cuando superpondremos cada uno de los rectángulos. Todos deben quedar bien asentados. Para unir los rectángulos entre sí, usaremos cola junto con unas piezas de madera colocadas transversalmente. La uniremos con tornillos y cola en la cada interior de la jardinera, así no se verá nada desde fuera. Colocaremos dos por cada cara.

El Remate superior y la base


Para el  remate superior,  cortaremos un par de tablas de 4 cm de ancho con la sierra de mesa y las ensamblaremos en ángulo de 45º (el inglete de toda la vida). Para ello usaremos la ingleteadora. Fijaremos las maderas con cola y clavos. Esta parte de la jardinera es la que solemos agarrar durante el transporte de la misma, así que aseguraros que la cola está bien seca antes de mover la jardinera.

La base, simplemente es cerrada usando los listones que os queden, no es necesario que quede bien pues no lo verá nadie.

Para separar la jardinera del suelo, le podemos colocar tres listones gruesos a modo de patas, atornillados a los bordes de la jardinera.

Tinte y Barniz

Ya está casi terminado. Sólo nos falta tintar la madera con el tono mas apropiado y unas buenas capas de barniz.

Usaremos Tinte. No confundáis el "tinte" con el "barniz tinte" pues son productos totalmente distintos.

El tinte es un pigmento disuelvo en una solución alcohólica que penetra profundamente en la madera, aportando color pero sin ocultar sus vetas y texturas. Además, tiene otras propiedades que protegen a la madera frente a la humedad y las inclemencias del tiempo, previene la aparición de hongos, etc. El tinte no impermeabiliza la madera por lo que siempre hay que aplicar un barniz transparente al final.

Para este trabajo, voy a utilzar el tinte color sapelly. Unicamente aplicaré una mano para no oscurecer mucho la madera. Por si no lo sabéis, el tinte es acumulativo. Es quiere decir que contra más manos apliquemos, más oscuro e intenso será el color de la madera. Si no queremos meter la pata, lo mejor es seguir las instrucciones del fabricante.

 Como protección final aplicaremos un barniz transparente para barcos. Este barniz está especialmente creado para soportar ambientes marinos  y climas agresivos. Un par de capas estará bien. Aplicar tanto por dentro como por fuera y sed generosos allá donde veáis grietas o poros profundos.

Una vez seco el barniz ya sólo nos queda colocarla en su ubicación final e introducir tierra o macetas.

Aquí os dejo un despiece para que os sirva de guía.  [ Descargar PDF ]

Lista de herramientas utilizadas

  • Sierra de mesa
  • Ingleteadora
  • Taladro
  • Lijadora orbital
  • Cepilladora
  • Martillo
  • Presillas (sargentas)

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Un pequeño compresor por dentro Estos dibujitos extraños