Artefactos - Bricolaje
Hay varias formas de cortar botellas de cristal y de entre todas estas formas, mi preferida es la que os voy a explicar en este post. Se trata de un corte preciso con corta vidrios.
Aunque cortar botellas no es un cosa que hagamos todos los días, es interesante saber como hacerlo ya que tiene muchas aplicaciones decorativas. El corte botellas de cristal no requiere de complejas herramientas ni tampoco gran destreza.
Siempre que hablemos de cortar o manipular cristal hay que tener especial cuidado con las manos y los ojos. Debéis usar siempre gafas de protección y guantes gruesos.
La botella
Con este método se puede cortar cualquier tipo de botella, independiente del grosor del cristal, siempre y cuando, tenga una superficie lisa por donde aplicar el corta vidrios.
Por donde cortar
Es mucho más fácil cortar la botella por su parte mas plana. En zonas redondeadas, como la curva del cuello, puede llegar a ser muy complicado mantener una línea recta durante el corte.
Material necesario
- Una botella (es evidente).
- Un corta vidríos.
- Un rotulador indeleble.
- Un tornillo de banco (opcional).
- Una vela ó similar.
- Un cubo con agua.
- Una amoladora, dremel o similar.
El procedimiento
Bien, lo primero es marcar una línea guía para saber por donde vamos a cortar. Yo lo hago de la siguiente forma: Coloco el rotulador en el tornillo como en el dibujo y luego hago rotar la botella 360º sobre él.
Si disponéis de tornillo de banco, el procedimiento es sencillo pues podéis contar con las dos manos para manipular la botella. En caso contrario hay que hacerlo a pulso y necesitas algo más de destreza.

Una vez marcada la línea, quitamos el rotulador del tornillo y ponemos el corta vidrios en su lugar. Ahora, con decisión y calma, repetimos el mismo proceso que con el rotulador. Hay que hacer presión contra el corta vidrios al tiempo que vamos rotando la botella 360º. Poco a poco y sin prisa, vamos ajustando el corte para que el inicio coincida con el final. Si no conseguís que coincida lo que puede ocurrir es que parta mal el cristal, no obstante, eso lo podréis corregir mas tarde con la amoladora.

OK, ya tenemos el corte. Ahora hay que usar una vela o un mechero de alcohol. Tenemos que calentar con la llama justo por la zona del corte que acabamos de dar.

Giraremos la botella lentamente sobre la llama para que se caliente de la forma más uniforme posible. Esto lo haremos durante un minuto o dos, dependiente de la llama que tengáis y del grosor del cristal. Con forme va calentándose, se puede observar como el cristal va partiendo y se escucha como cruje. Una vez transcurrido este tiempo, introducimos la botella en el cubo de agua.
Si tenéis suerte, veréis como la botella de fragmenta justo por zona del corte sin necesidad de tener que hacer nada. En otras ocasiones, es necesario ayudar a que parta aplicando un poco de torsión mientras esta dentro del agua.

En caso de que ni así parta, puede ser que necesite algo más de calor, así que habría que volver a calentar hasta conseguir que funcione.
Terminación

Para finalizar, hay que repasar el corte con una piedra amoladora ya sea usando una dremel o cualquier otra herramienta similar. Este paso es importante pues haremos que el borde sea más romo y no nos cortemos al tocarlo.
En la foto se puede ver la diferencia entre un borde reciente hecho y otro ya repasado.
Este tipo de corte lo podremos hacer con botellas de vino, de champán, cerveza, da igual. Incluso podemos hacer anillos de cristal.
Como veis es muy sencillo. En cualquier caso, tened cuidado siempre que trabajéis con cristal.
Esta veleta la he visto en el tejado de casa desde que nací. Hace ya mucho tiempo que no funcionaba pues la corrosión terminó con el rodamiento llegado a desprender el brazo indicador. Pues bien, en este post os voy a contar lo he hice para repararla.
La veleta consta de un mástil de 1,8 cm. de diámetro y unos 60 cm. de largo sobre el que se sueldan los distintos elementos tales como las varillas con los puntos cardinales, la veleta propiamente dicha (flecha indicadora de dirección) y por supuesto las partes decorativas de la misma. En este caso, la cola de la flecha es una figura de un gallo de chapa, que por cierto, también hizo falta reparar.
Cortar el mástil
Para sacar la veleta no me quedo mas remedio que cortar el mástil. Fue imposible extraer el aro exterior del rodamiento de la veleta. La opción mas sencilla fue hacer un corte a la altura del rodamiento así cuando soldara de nuevo el mástil, el cordón de soldadura quedaría relativamente oculto.
Extracción del rodamiento roto
El antiguo rodamiento estaba totalmente destrozado. No quedaba ni una sola bola. La corrosión hizo estragos sobre el, dejando tan solo el aro exterior e interior tal y como podréis observar en la fotografía. El aro exterior estaba soldado a la veleta por dos puntos así que hubo que echar mano de la radial para desbastar los puntos de soldadura. Hecho esto, fue sólo cuestión de aplicarle un golpe seco y saltó sin mas complicaciones.
Colocar el nuevo rodamiento
Estuve buscado un rodamiento de similares características al original pero no fue fácil. Pude encontrar este que os muestro. Tiene un diámetro interior de 2cm. Como recordaréis, os comenté que el mástil mide 1,8 cm. de diámetro, por lo fue necesario utilizar una pequeña sección de tubo de 2cm de diámetro exterior a modo de adaptador entre el rodamiento y el mástil.
Este es el resultado. Fijado el nuevo rodamiento y el tubo adaptador.
Este gallo perdió sus patas
Las patas del gallo estaban rotas y posiblemente se seguirán partiendo en el futuro. Para dar una solución algo mas duradera, he reforzado la unión, soldándole un par de varillas de hierro por ambos lados de las pata. Ya no se no se partirán tan fácilmente.
El ensamblado
Con unos puntos de soldadura basta para que todo quede perfecto, pero antes hay que asegurarse que la veleta estaba bien equilibrada. Hay que comprobar que el mástil esté recto y que la veleta este perpendicular a este, en caso contrario nos dará dirección del viento errónea. Si hacemos girar la veleta y vemos que siempre tiende a apuntar al mismo sitio (se entiende que en ausencia de viento), es posible que no este bien nivelada.
Retoque final
Con ayuda de una lijadora limpié el oxido. También se puede usar la radial con un disco de lijar aunque es mucho mas difícil de llegar a las esquinas. En cuanto a la pintura, procedí a darle una capa de minio o pintura anticorrosión y un par de manos generosas de esmalte sintético negro. Es importante que las soldaduras queden bien protegidas.
Ya está reparada mi veleta. Ya solo queda subirse al tejado para colocarla en su lugar.
En alguna ocasión puede que os haga falta cortar una pieza de vidrio, por ejemplo para reparar una ventana, como cubre mesa o para un simple cuadro. No es una tarea complicada, únicamente es necesario contar con las herramientas adecuadas y un poco de habilidad.
El cortavidrios
Es una herramienta manual, que cuenta con una rueda de acero, u otro material de gran dureza, en su extremo. Su función es arañar la capa superficial del cristal haciendo que este quede debilitado por ese punto. Esto facilita que quiebre a lo largo de la marca al aplicarle un poco de torsión.
Los tipos de cortavidrios pueden variar un poco de aspecto, por ejemplo, para cortes circulares cuentan con una ventosa central. En cualquier caso, la rueda de corte siempre esta presente.
En esta foto, podemos ver diferentes modelos de cortavidrios. El de arriba es un cortavidrio muy común que cuenta con 6 ruedas de acero. El inferior es un cortavidrio, está hecho de plomo y tiene casi un siglo de antigüedad.
La conservación de esta herramienta consiste en mantener lubricada la rueda de acero. Si esta se oxida, perderá su filo y no cortará bien.
Antes de empezar con la parte práctica os quiero hacer la siguiente recomendación:
Cuando cortes cristal has de prestar mucha atención y hacerlo siempre en un lugar adecuado para ello.
Utilizada siempre gafas de protección: Cuando el cristal parte, suelen salir despedidos pequeños fragmentos de cristal que pueden acabar en tu ojo, así que ojo con esto.
Cortes rectilineos sobre vidrios planos
Es el más sencillo de los cortes. El corte del cristal será de extremo a extremo del cristal y en línea recta. Con la ayuda de una regla realizaremos un corte de arriba a abajo sobre un cristal limpio.
Antes de empezar, debéis saber que la forma correcta es empezar el corte en la parte más alejada e ir tirando del cortavidrios hacia nosotros. Lo más importante de todo es hacerlo de una sola vez y con decisión. Como tengamos que pasar mas de una vez en cortavidrios, lo más probable es que se nos mueva y luego parta mal. Ahora empezamos a cortar. Colocamos la rueda del cortavidrios en el filo del cristal y aplicando presión constante contra el mismo, iremos tirando hacia nosotros.

Una vez realizado el corte, colocaremos un calzo debajo del cristal de forma que la línea de corte quede al aire. Contra más aproximemos el calzo a la línea de corte, mejor.
Seguidamente aplicaremos pequeños toques con un taco de madera, o con el mango del mismo cortavidrios, en la parte que queda elevada. Con la mano, aplicaremos presión hacia abajo hasta que parta y ....


click! listo. Como ves el cristal salta con mucha facilidad.
Cuando quedan trozos de cristal que no parten por su sitio, se pueden retirar dándole pellizcos con la ayuda de unas tenazas.
Para finalizar, hay que limar el borde del cristal con una piedra abrasiva humedecida o con las piedras de pulir que suelen traer los taladros tipo dremel.
Suerte.
Ya no hacen las cosas como antes. Es cierto. Lo vais a ver en este post. En esta ocasión voy a reparar un aire acondicionado que tengo en casa desde los años 70. Nunca ha necesitado cargarle gas y, salvo la avería que voy a reparar, jamás ha tenido un problema antes.
El equipo
Este equipo está fabricado por Edesa (todo es made in Spain) antes de que yo naciera. Es de una sola pieza y está pensado para ser empotrado en pared. Su peso es considerable pues antaño, no se escatimaban en costes y el armazón es puro metal.
Como podréis suponer, además de no ser inverter jajajajaa, no tiene nada de electrónica más allá de los conmutadores y termostatos. Es muy básico.
Fuera de la pared
Este es el equipo fuera de la pared. Los años no pasan en balde. La humedad de los inviernos de estos últimos 35 años, ha oxidado la carcasa metálica y la basé del armazón, no obstante es una oxidación superficial que no ha dañado la dureza de la estructura.
Fuera la tapa
Ya tiene todas sus piezas al aire!!. Si no se observa bien, ya os comento yo. El interior del equipo está dividido, físicamente, por un panel metálico que hace de separación de la parte fría y la caliente. En la imagen se pueden ver perfectamente sus componentes y, aunque no lo parezca, es así de simple. Quizás esa simpleza es la que hace que siga funcionando después de 35 años de uso.

La avería
Desde hace un tiempo, el ventilador del equipo no es capaz de alcanzar su velocidad normal de funcionamiento. No suena mal, simplemente rueda muy lento. El compresor enfría bien así que supongo que el problema debe estar en el ventilador. Realmente tengo muchas dudas con respecto los posibles motivos de la avería pero seguro que aparece.
El motor tiene dos velocidades. Ambas funcionaban pero con muy poca velocidad. Esto me da que pensar… ¿Será el condensador del motor?
Justo detrás del panel de la consola están situados los condensadores. Unas piezas de museo.
En motores asíncronos monofásicos se requiere de un condensador para el arranque o un condensador de uso permanente, como es el caso. Si este condensador falla, el bobinado de arranque no aporta en empuje necesario en el momento necesario para hacer que el motor alcance su velocidad normal.
Como el fallo esta en el motor del ventilador, solo sacaré el condensador correspondiente a este motor y lo comprobaré con un capacímetro.

Cuando el capacímetro marca 1 es que el condensador está en corto, es decir, que los terminales están en contacto directo en alguna parte del condensador. Esta es la avería del equipo. Como los condensadores no son reparables, sólo nos resta sustituir el condensador dañado por uno de idénticas características: 4uF 250v AC 50/60Hz.. Tengo uno que le quité a una lavadora, lo comprobaré antes de ponerlo.
Perfecto. Ya puedo ponerlo.
Reparado
Bien, en esta ocasión ha sido fácil de reparar aunque mover esta bestia es horrible. Aprovecharé para darle un repaso a las partes oxidadas con pintura minio y hacerle una limpieza y desinfección a fondo a la máquina entera.
Ahora lo peor de todo; volver a colocarlo en su sitio.
Ya puedo pasar un veranito fresquito!!!
Antes de terminar, deseo felicitar a los ingenieros de Edesa, que hicieron una máquina increíblemente robusta y buena. No queda la menor duda, que cuando en España se fabricaban cosas, se hacían bien.






